Los tamales, historia y cocina

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Acompañado de platillos típicos o exóticas combinaciones que incluyen frutas, verduras, lácteos o carne, así es el tamal, milenario alimento hecho a base de maíz que suele comerse cocinarse todos los días del año por los mexicanos y en fechas muy especiales como el Día de la Candelaria, alguna fiesta de cumpleaños, o en el Día de Muertos, por ejemplo.

Es difícil decidir qué costumbre es más mexicana, si la celebración del Día de Muertos o la elaboración y degustación de tamales. Lo cierto es que las historias de ambas han ido de la mano sin ningún problema y, en todo el sentido de la palabra, se han enriquecido mutuamente.

Con respecto a la preparación de tamales (palabra que proviene del náhuatl tamalli) existen testimonios desde la época de la Colonia, como los de los religiosos Fray Bernardino de Sahagún (1499-1590) o Alonso de Molina (1513-1579), en donde se documenta el origen prehispánico de este alimento elaborado con masa de maíz, relleno de diversos ingredientes y envuelto a manera de paquete en hojas vegetales. Muchos de estos productos tenían un carácter ritual y abundaban los relacionados a ritos funerarios.

De hecho, aún existen recetas especiales de tamales para celebrar el Día de Muertos y colocarlos en el altar, como es el caso del mucbipollo en Yucatán (sur de México) o el zacahuil en Hidalgo (centro), pero algunos de sus ingredientes son difíciles de encontrar fuera de su región de origen. En sustitución, le presentamos a continuación otras recetas fáciles de elaborar, pero no por ello menos suculentas.

Nutrición

Resulta de interés hacer un breve paréntesis para señalar algunas de las propiedades alimenticias de algunos de los ingredientes que emplearemos, por mencionar algunos:

  • – Maíz y elote. Fuentes de carbohidratos (almidón, fibra y azúcares), proteínas, fósforo, potasio, magnesio, hierro, calcio y pequeñas cantidades de vitaminas A, E y B3.
  • – Queso. Destaca por su aportación de proteínas, grasas que proporcionan energía, fósforo y calcio.
  • – Champiñones. Poseen vitaminas del complejo B (B1, B2 y B6) y minerales como fósforo, potasio, hierro, cobre, magnesio y zinc.
  • – Mole verde. Su valor nutricional depende de los ingredientes que contenga; los más comunes son las pepitas de calabaza (proteínas, grasa vegetal, hierro y vitamina B3), chile poblano (vitaminas A, C y B6, potasio, hierro, magnesio y capsaicina, sustancia que aminora el dolor y es responsable del sabor picante), cilantro (vitaminas A y C, hierro, calcio y manganeso), hojas de rábano (fibra, hierro y vitamina A) y lechuga (hierro y vitaminas A y C).
  • – Carne de pollo. Ofrece en proteínas, vitaminas A, B3 y B9, así como potasio, fósforo, calcio, magnesio y sodio.
  • – Chorizo. Se elabora con carne de cerdo, así que contiene proteínas, hierro, magnesio, fósforo, potasio y zinc, además de vitaminas B1, B2, B3 y B12.
  • – Garbanzo. Aporta proteínas, carbohidratos, potasio, magnesio, calcio, sodio, hierro, zinc y vitaminas del complejo B.

Asimismo, debemos mencionar que un componente básico es la manteca de cerdo, misma que nos proporciona energía, pero cuyo consumo debe ser moderado por parte de personas con diabetes (exceso de azúcar en sangre por deficiente o nula generación de insulina), presión arterial elevada o altos niveles de grasa (colesterol).

Aquí le proporcionamos algunas recetas para elaborar este típico platillo de la cocina mexicana:

– Tamales de Huitlacoche

– Tamales en Hojas de Platano

– Tamales Tolimenses

– Tamales de Dulce

– Tamales de chocolate

– Tamales de Espinacas

– Tamales Canarios

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