Descubrimos el MISTERIO del “mal del puerco” y no es lo que pensabas

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¿Alguna vez te ha pasado que después de comer sientes unas ganas incontrolables por irte a dormir? Si es así, ya conoces el famoso “mal del puerco”.

Aunque es una situación que se presenta muy a menudo, realmente pocas personas saben a qué se debe. En Kiwilimón nos dimos a la tarea de investigar el verdadero origen del mal del puerco para que puedas disfrutar tus comidas en estas fiestas sin quedarte dormida.

Conoce más sobre el misterio del mal del puerco.

Antes de continuar, es importante que sepas distinguir el mal del puerco de una simple indigestión o flojera. Si tienes dudas sobre si estás experimentando o no este particular malestar, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Acabo de comer alimentos llenos de carbohidratos?
  • ¿Ingerí cantidades exageradas de comida?
  • ¿Siento ganas de dormir justo después de comer?
  • ¿Me siento pesada y sin fuerzas?

Con estos alimentos que dan energía aprovecharás mejor tu jornada.

Si tu respuesta es Sí a estas preguntas, seguramente estás atravesando por el infierno de cualquier godín (¿acaso hay algo más complicado que sobrevivir al trabajo en la oficina después de la hora de la comida?).

Una vez que tenemos claro qué es lo que le está ocurriendo a tu cuerpo, es momento de explicar este molesto proceso.

Después de un atracón, la prioridad de tu cuerpo es digerir esas cantidades abominables de carbohidratos. Esto significa que todo tu organismo entra en un estado de reposo, lo que te hace sentir adormilada.

¿Te estás quedando dormida en la oficina todos los días? Prueba estos remedios.

Tal vez hayas escuchado alguna vez que esta sensación de somnolencia se debe a que la circulación de sangre al cerebro disminuye para bombear más al estómago. Bueno, esto es parcialmente correcto.

Sí, es cierto, el sistema digestivo necesita más sangre para poder procesar toda esa comida, pero la sangre no viene del cerebro, sino del sistema muscular. Por esta razón es una pésima idea ponerse a hacer ejercicio justo después de una comida muy fuerte.

Estos alimentos te harán rendir más durante tu ejercicio.

También es cierto que existen algunos alimentos que inducen el sueño por sus componentes naturales, como el triptófano, sin embargo, las cantidades son mínimas. Tendrías que comer mucho pavo o nueces para sentir tantas ganas de dormir.

Si sueles sentir los estragos del mal de puerco un día sí y un día no, te sugerimos moderar las cantidades y bajarle a los carbohidratos. Si no pudiste resistirte al platillo del día, y aún te esperan algunas horas en la oficina, busca focos de luz blanca con tonos azules. Aunque no lo creas, este pequeño detalle puede hacer un gran cambio.

Disfruta estos deliciosos menús light y olvídate del mal del puerco.

 

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